La estructura que se encuentra en el corazón del centro histórico de Pistoia, debe su curioso nombre a una leyenda urbana ligada a los personajes de Bendinella y Antimo.
Como en otras ciudades de la Toscana medieval, también en Pistoia existía la usanza de recoger las ofrendas para los más necesitados en un tronco de árbol hueco. Pero a fines del XIII siglo, en pleno invierno, a ambos cónyuges mercaderes, les habría aparecido la Virgen María ordenando fundar un hospital en el lugar donde habrían encontrado un tronco (en jerga toscana "ceppo") florido.
Así, a casi ocho siglos de distancia desde su constitución, 1277 aproximadamente, el Hospital del Ceppo da todavía un buena muestra de si, en medio de las típicas casas toscanas del centro de la ciudad.
Son de particular interés los Azulejos de terracota presentes a lo largo de la fachada de la estructura y los bajorrelieves que se encuentran un poco por encima de las columnas del pórtico. Producciones de Santi Buglioni y de la bottega dei della Robbia(taller de los ‘della Robbia’), los primeros representan las obras de misericordia que los ciudadanos deberían cumplir para ayudar a los menos afortunados; los bajorrelieves, en cambio, representan sujetos y escenas de carácter sacro.
Con el transcurrir del tiempo, el Hospital ha cubierto los roles de refugio para los peregrinos en viaje, de orfanatorio ciudadano y, hasta de escuela médica. Hoy en día acoge un museo ligado a sus pasadas funciones y es visitable por los turistas previa solicitud.
Cabe señalar, en conclusión, que cerca del Hospital del Ceppo se encuentra también un “infopoint” del Museo de Pistoia Subterránea... un museo realmente peculiar del cual no queremos revelar más…
Sigue una selección de las casas vacaciones más populares: